Visualizo El Conejo como un reino feérico caprichoso y cavernoso lleno de cosechas abundantes, criaturas desconcertantes y vistas impresionantes. Es un lugar emocionante, lleno de nuevos conceptos para los que aún no tienes palabras, misterios invitantes para mentes curiosas y el potencial de cambiarte a ti y al mundo para siempre. Vale la pena explorarlo.
Sin embargo, El Conejo no es un lugar para los débiles de corazón, los imprudentes o los desprevenidos. Es una wilderness desconocida y, como cualquier otra, tiene peligros únicos. El clima estacional aquí se mueve a un ritmo desconocido. No sabes qué forraje aquí es comestible. No conoces las costumbres ni las intenciones de las criaturas que conocerás. Siempre que trates con lo desconocido, primero desacelera y aprende lo que puedas antes de asumir riesgos.
Aquellos que han estado aquí un tiempo, aquellos que han "logrado" salir adelante, te dirán que lo primero y más importante es sobrevivir. He visto a demasiadas personas encontrar éxito inicial aquí, ganar confianza, volverse imprudentes y eventualmente caer. Hay muchas oportunidades aquí. No tienes que ser parte de todas ellas. Esta guía servirá como una especie de guía de explorador para esta wilderness si aún deseas explorarlo.