En una saga legal que continúa desarrollándose, Alameda Research se encuentra solicitando una extensión hasta el 15 de septiembre para reunir a codemandantes para su demanda contra Grayscale. Esta demanda, con sus altos riesgos y giros intrincados, tiene como objetivo desbloquear miles de millones de dólares en inversiones atrapadas en los fideicomisos de Grayscale.
Como filial de FTX, Alameda Research está decidida a responder de manera integral a Grayscale y sorprendentemente no se opuso, como lo indican los documentos presentados recientemente ante la corte. Alameda ha expresado que necesita más tiempo debido a la salida inesperada de un codemandante previsto, cuya participación fue crucial para el avance de la demanda.
En un desconcertante giro de los acontecimientos, este codemandante revirtió abruptamente su decisión de sumarse al litigio, sin ofrecer ninguna justificación para su cambio de opinión. El portavoz de Alameda confirmó: "El accionista se negó a explicar por qué había cambiado de opinión".
La extensión solicitada por Alameda tiene importancia estratégica. Brinda la oportunidad de reunir las "acciones suficientes" necesarias de los inversores en dos de los fideicomisos de Grayscale. Una demanda derivada, que los accionistas inician en nombre de una corporación, requiere un mínimo del 10% de las acciones en circulación. Este requisito se deriva del acuerdo de Grayscale para su fideicomiso de Bitcoin (GBTC).
El enfrentamiento legal comenzó en marzo, cuando Alameda demandó a Grayscale y a su empresa matriz, Digital Currency Group (DCG). El ámbito de la demanda no solo abarcó al director ejecutivo de Grayscale, Michael Sonnendhein, y al propietario de DCG, Barry Silbert, sino que también se plantearon demandas contra las propias entidades.
La demanda, presentada en el Tribunal de Cancillería de Delaware, impugnaba lo que denominaba una "prohibición de reembolso indebida" que afectaba al fideicomiso Bitcoin y Ethereum de Grayscale. Esta restricción percibida, según Alameda, restringía la capacidad de FTX de desbloquear alrededor de 250 millones de dólares en valor para sus deudores y acreedores.
La principal aspiración de la demanda es allanar el camino para desbloquear un asombroso "valor de 9.000 millones de dólares o más para los accionistas". Este cambio monumental se prevé mediante la implementación de un plan de redención para ambos fideicomisos, junto con una reducción de las tarifas asociadas. FTX explicó este objetivo a través de un comunicado de prensa que destacó los objetivos estratégicos de la demanda.
La tumultuosa historia de FTX, marcada por su colapso en noviembre pasado, ensombreció a su empresa hermana, Alameda. Esta última fue acusada de embarcarse en riesgosas operaciones financieras, mezclando fondos de clientes de manera inapropiada. Sam Bankman-Fried, el fundador de ambas entidades, enfrentó una serie de cargos criminales derivados de la caída de estas empresas.
Mientras la nueva dirección de FTX, encabezada por John Ray III, se esfuerza por mitigar el impacto financiero sobre los deudores y acreedores a través de la bancarrota del Capítulo 11, la demanda contra Grayscale adquiere una importancia renovada. Cuestiona las "redenciones de acciones", que según Grayscale actualmente no están autorizadas.
El contexto más amplio involucra la lucha continua de Grayscale con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). Si tiene éxito, esta batalla legal podría allanar el camino para que Grayscale transforme su Bitcoin Trust en un ETF de Bitcoin, resolviendo así los problemas de reembolso. Sin embargo, las preocupaciones de la SEC sobre la manipulación del mercado en el espacio de las criptomonedas han ensombrecido la aprobación de dichos ETF.
La naturaleza ilíquida de GBTC, como lo destacó Su Zhu, cofundador de Three Arrows Capital, contribuyó al colapso de su empresa en medio de una crisis crediticia luego de la implosión de alto perfil de Terra y Luna el verano pasado.
Un portavoz de Grayscale desestimó la demanda de Alameda calificándola de infundada y afirmó: "La demanda presentada por el fondo de cobertura de Sam Bnkman-Fried, Alameda Research, carece totalmente de mérito".
Mientras Alameda obtiene una prórroga para reunir a los codemandantes, el panorama legal sigue cambiando. Con más de 45 partes que ya han expresado su interés, las próximas seis semanas prometen ser un momento crucial. A medida que se desenreda la intrincada red de litigios y finanzas, el resultado de este enredo legal podría reconfigurar el camino a seguir tanto para Alameda como para Grayscale.