A nadie le gusta perder, pero la mayoría de las veces crecemos no a partir de victorias, sino a partir de reveses.
A veces lo que perdimos es exactamente la misma razón por la que empezamos a ganar.
Perder no siempre es el final como la mayoría de la gente piensa, a veces es en realidad el comienzo, dependiendo de cómo elijas verlo.
Sé que debes haber perdido algo en una u otra ocasión, así que llora si es necesario, pero luego sécate las lágrimas, levántate de nuevo, aprovecha lo que queda, puede llevarte a algo más grande.
A veces las cosas se desmoronan, por lo que no te perderás las cosas más importantes que se te presenten en el camino.