Las tres decisiones que controlan tu destino son:

1. Tus decisiones sobre en qué concentrarte.

2. Tus decisiones sobre lo que significan las cosas para ti.

3. Tus decisiones sobre qué hacer para crear los resultados que deseas.

Verás, no es lo que te sucede ahora o lo que sucedió en tu pasado lo que determina en quién te conviertes. Más bien, son tus decisiones sobre en qué concentrarte, qué significan las cosas para ti y qué vas a hacer al respecto las que determinarán tu destino final.