Si bien el teléfono inteligente SAGA y la asociación en la nube de Google complacen a las mentes, el mercado bajista, las fallas de la red y las relaciones con FTX están empañando el historial. Un informe de situación sobre los altibajos de Solana.

En 2017, Anatoly Yakovenko abordó la cuestión de cómo las cadenas de bloques se vuelven más rápidas. El futuro CEO escribió su respuesta a esta pregunta en el documento técnico de Solana, en el que las transacciones deben tener una marca de tiempo para poder procesarlas independientemente de los bloques. Hoy, siete años después, toda una empresa, incluida una fundación, está detrás de la cadena de bloques de alta velocidad, que se dice que procesa más de 50.000 transacciones por segundo (actualmente entre 3.000 y 5.000 Tps) y cobra tarifas de gas de menos de una milésima de un dólar estadounidense por transacción.
Esta característica ayudó a Solana con el token SOL a estar entre los 10 proyectos principales en el mercado de criptomonedas en el último mercado alcista. Todo el ecosistema comprende cientos de proyectos, incluido el conocido juego StepN. Por último, pero no menos importante, el grupo Meta abrió el acceso a los NFT de Solana a sus usuarios en Instagram y Facebook, y Google Cloud reveló una colaboración con Solana. Desde 2023 también está disponible la primera versión del primer teléfono móvil de Solana, SAGA, que incluye algunas funciones blockchain.
Con qué está luchando Solana
Pero a pesar de todos sus éxitos, Solana ha tenido que sufrir algunos golpes el año pasado. Por un lado, Solana, como muchos otros proyectos, está luchando con la situación actual del mercado, que mantiene bajo control el interés de compra en criptomonedas. En 2022, la red también fue víctima de varios ataques. Además, se presentó una demanda por violaciones de valores y la estrecha relación con el criptoexchange FTX o Alameda Research aún hoy pesa sobre el ecosistema.
En el caso de la última quiebra de FTX, muchos críticos encontraron confirmada su opinión de que la red estaba cada vez más centralizada por inversores individuales. Por último, pero no menos importante, Solana sufre su propia "maldición": son los numerosos fallos de red los que recorren como un hilo rojo su historia. ¿Es este el coste que paga Solana por ofrecer transacciones de bajo coste? Lo que está claro es que explicar un problema no basta. En consecuencia, Solana planea rehabilitar la red principal en 2023 con más actualizaciones del núcleo y establecer una segunda red de validación para emergencias. Quizás esta solución provisional podría evitar que Solana desconecte la red en el futuro. Después de todo, este tipo de medida de seguridad no necesariamente tiene que seguir siendo parte de una maldita falla de centralización.
Conclusión: La apuesta a largo plazo
Solana se considera una red altamente escalable y de bajo costo respaldada por sólidas colaboraciones fuera de la industria. La estrategia de sincronización rápida de la red funcionó en el último mercado alcista, de modo que Solana se posicionó entre los 10 principales proyectos cercanos a Ethereum a pesar de algunos obstáculos. Pero Solana no puede dormirse en los laureles. Así como Ethereum está trabajando en soluciones de mayor escala, Solana debe controlar sus fallas. Porque a más tardar en el próximo mercado alcista, las bajas tarifas del gas podrían asegurar a Solana una renovada participación de mercado a medida que los usuarios buscan cada vez más lugares de negociación alternativos en los mercados DeFi y NFT. Al final, sigue siendo una apuesta a largo plazo.