Hay mucho murmullo sobre la caída del oro en un 9% en un solo día. Aunque esa fluctuación parece significativa, no es más que una distracción. Es solo ruido superficial.

La realidad más alarmante es mucho más profunda.
El oro ha disminuido en realidad un 99.9%.

Eso puede parecer absurdo—hasta que reconsideres la perspectiva.
Imagina esto: ¿qué pasaría si la humanidad dejara de extraer oro alrededor del 500 d.C.? Sin suministro adicional. Nunca más. Una base monetaria totalmente restringida. En tal escenario, una sola onza de oro no se intercambiaría por varios miles de dólares hoy.
Commandaría decenas de millones.
Esto no sería debido a una nueva fascinación con el oro. La demanda no tendría que aumentar drásticamente. El cambio provendría únicamente de un elemento: el control de la oferta.
Pero esa no es la realidad que habitamos.
El oro no es estático. Está creciendo perpetuamente. Cada año se extrae más metal de la tierra. El aumento anual parece trivial, casi benigno. Sin embargo, cuando ese ciclo persiste durante siglos, el impacto se vuelve severo.
La dilución menor, cuando se acumula con el tiempo, conduce a una erosión significativa.
Toma una perspectiva más amplia, y la trayectoria a largo plazo del oro no se asemeja en nada a la historia de "almacenamiento ideal de valor" que muchos mantienen. En comparación con un activo de suministro verdaderamente fijo, el oro no solo ha quedado atrás, sino que ha perdido silenciosamente su valor durante generaciones.
Por eso, centrarse únicamente en las fluctuaciones de precios a corto plazo pierde completamente la imagen más grande. La caída no ocurrió ayer. No tuvo lugar el año pasado. Se desarrolló gradualmente durante cientos de años.
El oro no cayó drásticamente de la noche a la mañana. Perdió valor gradualmente debido a aumentos continuos en la oferta.
Y esto subraya una distinción que muchos pasan por alto:
La escasez y la oferta fija no son sinónimos.
La escasez simplemente ralentiza la dilución. Una oferta fija la elimina por completo.
Esa disparidad no es trivial. No es solo un 5%. Ni siquiera es 10 veces.
Está en una escala mucho mayor.
Entender este concepto aclara por qué el oro, a pesar de su larga historia como moneda, no ha mantenido el poder adquisitivo que muchos esperan. También explica por qué los activos con límites de suministro estrictos se comportan de manera fundamentalmente diferente durante períodos prolongados.
Esto no es un argumento en contra del oro.
Es una discusión sobre la mecánica monetaria.
Una vez que entiendes la diferencia entre escasez y permanencia, se vuelve imposible pasarlo por alto.
#GOLD #XAU #MonetaryPhysics #SupplyDynamics