La Reserva Federal de EE. UU. ha decidido mantener su tasa de interés de referencia sin cambios dentro del rango del 3.50%–3.75%, reflejando un enfoque cauteloso ya que la inflación sigue siendo difícil de contener por completo. Los formuladores de políticas indicaron que el crecimiento económico sigue siendo relativamente resistente, reduciendo la urgencia de comenzar a recortar tasas en el corto plazo. La decisión subraya la prioridad de la Fed de mantener la estabilidad de precios antes de cambiar hacia una postura más acomodaticia.
Sin embargo, la decisión de política no fue unánime, destacando las crecientes divisiones internas dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Dos miembros disintieron, favoreciendo un recorte de tasa de un cuarto de punto para aliviar los costos de endeudamiento más pronto. Esta división ilustra el debate en curso entre funcionarios preocupados por la inflación persistente y aquellos preocupados de que una política monetaria estricta prolongada podría desacelerar el impulso económico.
La Reserva Federal también ajustó su lenguaje sobre los riesgos del mercado laboral, señalando un cambio sutil pero importante en la perspectiva. Si bien el crecimiento del empleo se ha moderado, el banco central eliminó referencias anteriores a los crecientes riesgos a la baja en el empleo. Este cambio sugiere que los responsables de la política ven cada vez más el mercado laboral como más equilibrado, con un crecimiento de empleo más lento alineándose con factores estructurales en lugar de señalar una recesión inminente.
La pausa actual sigue a múltiples recortes de tasas implementados hacia finales de 2025, un período que ya reveló niveles inusuales de desacuerdo entre los responsables de la política. Al entrar en 2026, los recientes datos económicos han hecho poco para reconciliar las diferentes opiniones sobre si la inflación está suficientemente encaminada hacia el objetivo del 2% o si unas condiciones financieras más estrictas podrían eventualmente aumentar el desempleo.
Mirando hacia adelante, se espera que la incertidumbre política persista, particularmente a medida que la Reserva Federal se acerque a una transición de liderazgo programada para mediados de año. Los participantes del mercado anticipan ampliamente que las tasas de interés se mantendrán en pausa hasta que un nuevo presidente asuma el cargo, haciendo que los próximos datos de inflación y empleo sean impulsores críticos de futuras decisiones de política.#FedWatch
