Cuando se habla de almacenamiento descentralizado, casi siempre se cae en la comparación fácil: “es como Dropbox, pero en Web3”. En el caso de Walrus, esa analogía no solo es imprecisa, sino que oculta su verdadera propuesta.

Walrus no está diseñado para que “guardes archivos”, sino para garantizar que grandes volúmenes de datos estén disponibles, verificables y recuperables bajo reglas explícitas. Los bytes viven en su red de almacenamiento; el control —metadatos, certificados y derechos— se gestiona en Sui. Es una separación deliberada entre datos y control.

La clave está en tratar los archivos como blobs verificables, no como simples objetos estáticos. Esto permite construir aplicaciones donde el dato no depende de confianza, sino de pruebas. Ahí es donde entra @Walrus 🦭/acc : como infraestructura, no como app.

En este modelo, $WAL no representa “espacio en disco”, sino incentivos para que la disponibilidad sea un compromiso económico, no una promesa.

#Walrus


Esta publicación no debe considerarse asesoramiento financiero. Realiza siempre tu propia investigación y toma decisiones informadas al invertir en criptomonedas.