Se extendió el rumor sobre las afirmaciones de que Venezuela posee Bitcoin tras el arresto por parte de las fuerzas estadounidenses del presidente Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos.

Algunas afirmaciones indican que Estados Unidos podría ahora incautar un gran y secreto reservorio de Bitcoin, generalmente estimado en 600.000 BTC y valorado en aproximadamente 60 mil millones de dólares a los precios actuales, pero la realidad legal y los datos de la cadena de bloques revelan una historia mucho más reservada.

El supuesto inventario secreto de 600,000 bitcoins de Venezuela: ¿verdad o fantasía?

La leyenda se centró en la idea de que Venezuela ha estado acumulando bitcoins en silencio durante varios años para evadir las sanciones.

Los partidarios citan el comercio ilegal de petróleo, la venta de oro y el uso de criptomonedas dentro del país como evidencia de la existencia de un gran

Sin embargo, no se ha encontrado ninguna prueba concluyente en la cadena de bloques que respalde las afirmaciones de que el estado venezolano posee cientos de miles de bitcoins.

No se ha reconocido ningún monedero, no se han mencionado nombres de custodios, y no existe ninguna prueba verificable en la cadena de bloques que respalde esta afirmación.

En resumen, el monto de 6000 millones de dólares sigue siendo solo una suposición, no una prueba.

¿Qué posee realmente Venezuela

El único monto repetido en los rastreadores públicos y las estimaciones de analistas es aproximadamente 240 BTC, y ni siquiera este número está exento de controversia y se considera modesto según estándares mundiales.

Lo más importante es que esta pequeña cantidad no está claramente vinculada a monederos a los que Estados Unidos pueda acceder; podría estar almacenada en frío o en manos de terceros, o dentro de estructuras fuera del alcance judicial estadounidense.

La propiedad también influye, ya que los activos propiedad del estado enfrentan obstáculos legales mucho más altos que los bienes personales.

¿Puede Estados Unidos confiscar legalmente el inventario de bitcoins de Maduro?

Según la ley estadounidense, es probable que la respuesta sea sí; en cuanto Nicolás Maduro se encuentre físicamente en Estados Unidos y se le presente acusación, las cortes federales generalmente ejercerán su jurisdicción.

La antigua regla de Kirchberger-Frisby permite la persecución judicial incluso si el acusado es traído por medios no convencionales.

Estados Unidos también reconoce la ilegitimidad de Maduro como presidente de Venezuela. Esto debilita cualquier reclamación de inmunidad presidencial ante los tribunales estadounidenses.

Pero la posesión personal no equivale al control sobre los activos.

La confiscación de bitcoins requiere dos condiciones: autoridad legal y acceso físico.

En primer lugar, los demandantes deben probar que los bitcoins están directamente relacionados con la actividad criminal imputada ante el tribunal. No bastan las estimaciones, las afirmaciones de inteligencia ni las narrativas geopolíticas.

En segundo lugar, las autoridades deben poder acceder a los activos. Esto incluye claves privadas, custodios compatibles o plataformas de intercambio dentro del ámbito de Estados Unidos. Sin claves ni cooperación, no se puede confiscar un bitcoin — sin importar cuán detenido esté la persona.

Esto se aplica tanto al reservorio imaginario como al número más pequeño de 240 BTC.

¿Qué es realista en el futuro

Estados Unidos podría congelar los activos si los identifica. Podría presionar a intermediarios o monitorear monederos sospechosos. También podría utilizar la amenaza de confiscación como herramienta de presión durante los procedimientos legales.

El robo explícito de un reservorio de bitcoins valorado en 6000 millones de dólares sigue siendo una idea irrealista desde el punto de vista legal y operativo.

La detención del principal adversario de Donald Trump no abre el acceso a los bitcoins venezolanos, reales o imaginarios.

Hasta las afirmaciones más audaces permanecen lejos de la realidad sin evidencia, jurisdicción o claves.