El mercado actual es un típico vaivén; los forasteros nos ven como un grupo de monos saltando de un lado a otro, pero en el fondo todos sabemos: la dirección a corto plazo no se ha definido, pero la tendencia general sigue siendo bajista, después de todo, el soporte clave ya ha sido roto.
Lo más importante a continuación no es adivinar los máximos y mínimos, sino gestionar bien nuestras posiciones. Si más adelante hay un rebote decente, mi pensamiento sigue siendo: hay que reducir lo que se deba reducir, asegurar las ganancias que se deban asegurar, no aferrarse a ilusiones y resistir a toda costa; hay que dejar algo de munición para tener la oportunidad de aguantar hasta la siguiente fase del mercado.