
La economía estadounidense ha alcanzado un punto de inflexión demográfico histórico. Durante décadas, el principal motor del gasto de los consumidores ha sido la población en edad de trabajar: familias jóvenes y profesionales de mediana carrera. Sin embargo, nuevos datos revelan un profundo cambio estructural: la economía de EE. UU. ahora depende en gran medida de los estadounidenses mayores para impulsar el crecimiento, reflejando una división de riqueza que se acelera rápidamente y que favorece en gran medida a la demografía de 55 años o más.
❍ Un Cambio Histórico en el Poder de Gasto
La brecha en el consumo entre los ancianos y los jóvenes se está cerrando a un ritmo sin precedentes.
El 45.3% del gasto: Los estadounidenses de 55 años o más ahora representan un enorme 45.3% de todo el gasto del consumidor en EE. UU. Esto marca la mayor participación de esta demografía en al menos 28 años.
Duplicando los primeros 2000: Para poner este aumento en perspectiva, esta cifra es casi el doble del ~28.0% de participación que tenía este grupo de edad a principios de los 2000.
❍ La influencia decreciente de la multitud menor de 54
A medida que los estadounidenses mayores amplían su huella económica, las cohortes más jóvenes están perdiendo terreno rápidamente.
Bajando al 54.7%: Los consumidores de 54 años y menores ahora representan solo el 54.7% de los gastos totales.
Una fuerte caída: Esta es una caída masiva desde el ~72.0% de participación que poseían en el año 2000.
En camino a converger: La brecha entre estos dos grupos se ha reducido en aproximadamente 35 puntos porcentuales en los últimos 25 años. Si esta tendencia continúa, el gasto de aquellos mayores de 55 pronto superará al de la demografía menor de 54 por primera vez en la historia.
❍ La causa raíz: Una enorme división de activos
Este cambio en el gasto no se debe a un cambio repentino en los hábitos de consumo, sino más bien a una drástica concentración de activos.
El 73.7% de toda la riqueza: Según datos de la Reserva Federal, los estadounidenses mayores de 55 años actualmente poseen un asombroso 73.7% de toda la riqueza de EE. UU.
Aumento del 56.2%: Esto representa un aumento significativo desde el año 2000, cuando este grupo de edad poseía el 56.2% de la riqueza del país. La división de riqueza ya no se trata solo de clase; se trata abrumadoramente de edad.
Algunos pensamientos aleatorios 💭
Estos datos ilustran una transformación fundamental de una economía impulsada por salarios a una economía impulsada por activos. Los estadounidenses mayores, que en gran parte son propietarios de sus hogares y poseen enormes carteras de capital, están muy protegidos de las altas tasas de interés, los altos alquileres y la inflación que actualmente están presionando a las generaciones más jóvenes. La multitud menor de 54 está gastando menos porque una mayor parte de sus ingresos está destinada a la supervivencia básica y al pago de deudas, mientras que la demografía de 55 años o más está gastando más porque sus activos acumulados están generando rendimientos récord y ganancias de capital. Si el consumidor estadounidense está manteniendo la economía a flote, es en gran medida porque los propietarios de activos mayores están pagando la cuenta.

