El 23 de julio de 2025, Japón y Estados Unidos han alcanzado un importante acuerdo comercial, manteniendo los aranceles del acero y el aluminio en un 50% mientras reducen los aranceles de los automóviles al 15%. El acuerdo también incluye el aumento de Japón en las importaciones de arroz estadounidense dentro de la cuota mínima de importación. El presidente Trump destacó una masiva inversión japonesa de $550 mil millones en EE.UU., con Estados Unidos listo para reclamar el 90% de las ganancias.
Este audaz movimiento plantea preguntas: ¿Es este un paso genuino hacia la reducción de la fricción comercial, o simplemente un espectáculo político? El acuerdo podría fortalecer los lazos económicos, pero los altos aranceles y la división de ganancias podrían alimentar el escepticismo. Los analistas están divididos, algunos lo ven como una victoria estratégica y otros como un espectáculo montado. Solo el tiempo dirá si este acuerdo fomenta la colaboración o más tensiones.
