En términos simples, no tener BTC equivale a tener que pagar impuestos a quienes poseen BTC. La moneda fiduciaria se emite sin límites y se devalúa constantemente, mientras que la cantidad de BTC se mantiene constante. Siempre que se emita más moneda fiduciaria, esta seguirá apreciándose. En resumen, la moneda fiduciaria no tiene un límite inferior, mientras que el BTC no tiene un límite superior. El resultado es que el dinero que la gente gana trabajando se devalúa gradualmente, mientras que el BTC sigue apreciándose. Desde otra perspectiva, las personas sin BTC están trabajando y pagando impuestos a los poseedores de BTC.

BTC contra la moneda fiduciaria: esta es una guerra de juego sin humo de pólvora, y ya ha comenzado. No importa quién seas, no importa si lo sabes o te importa, has participado de manera activa o pasiva en este juego.$BTC