Hemos recorrido un largo camino.

Cuando comenzamos, los desarrolladores tenían que escribir a mano circuitos ZK.

Ahora, con Leo, hemos creado un lenguaje de programación que se parece y se siente como JavaScript, pero se compila a circuitos ZK.

El objetivo: permitir que los desarrolladores web construyan aplicaciones privadas sin tener que razonar sobre criptografía.