Este apetito por la electricidad ha suscitado críticas generalizadas desde celebridades como el CEO de Tesla, Elon Musk, hasta organismos gubernamentales como el Consejo de Estado de China y el Senado de Estados Unidos por el impacto de Bitcoin en el cambio climático. Pero si bien las cifras de electricidad son alarmantemente altas, es importante señalar que la minería de Bitcoin representa, como máximo, el 1,29% del consumo de energía de un solo país. Sin mencionar que Bitcoin es un sistema financiero completo cuyo consumo de energía se puede medir y rastrear, a diferencia del sistema fiduciario, que no se puede medir con precisión y requiere una serie de capas adicionales para funcionar, incluidos cajeros automáticos, máquinas de tarjetas, sucursales bancarias, vehículos de seguridad, instalaciones de almacenamiento y enormes centros de datos.