Según Cointelegraph, las stablecoins están pasando de ser una herramienta nativa de cripto a convertirse en un elemento fundamental de la infraestructura de mercado institucional, tal como se destaca en un informe reciente de perspectivas transversales de Moody's. El informe, publicado el lunes, indica que se espera que las stablecoins gestionen aproximadamente un 87% más de volumen de liquidación en 2025 en comparación con el año anterior, alcanzando una actividad estimada de 9 billones de dólares. Este crecimiento se basa en estimaciones de la industria sobre transacciones en cadena en lugar de flujos bancarios tradicionales.
Moody's sugiere que las monedas estables respaldadas por divisas y los depósitos tokenizados se están convirtiendo en 'efectivo digital' para la gestión de liquidez, movimientos de garantías y liquidaciones dentro de un sistema financiero cada vez más tokenizado. El informe coloca a las monedas estables junto a bonos tokenizados, fondos y productos crediticios, marcando una convergencia entre la finanza tradicional y la digital. En 2025, los bancos, gestores de activos y proveedores de infraestructura de mercado realizaron pruebas piloto en redes de liquidación basadas en blockchain, plataformas de tokenización y custodia digital para mejorar la emisión, los procesos posteriores a la operación y la gestión de liquidez intradía. El informe estima que podrían invertirse más de 300.000 millones de dólares en finanzas digitales e infraestructura para 2030, mientras las empresas desarrollan los marcos necesarios para la tokenización a gran escala y la liquidación programable.
Las monedas estables y los depósitos tokenizados están sirviendo cada vez más como activos de liquidación para pagos transfronterizos, préstamos a corto plazo garantizados y transferencias de garantías. Moody's señala que las instituciones reguladas utilizaron efectivo y monedas estables respaldadas por bonos del Tesoro estadounidense en 2025 para facilitar movimientos intradía entre fondos, grupos de crédito y lugares de negociación, con pruebas realizadas por bancos como Citigroup y Société Générale. JPM Coin se destaca como un ejemplo de un modelo de token de depósito que integra pagos programables y gestión de liquidez en la infraestructura bancaria existente, demostrando cómo el 'efectivo digital' puede superponerse a los sistemas tradicionales.
El informe también aborda el panorama regulador, señalando que la regulación comienza a alinearse con estos avances. Destaca el marco regulador de Activos Cripto de la Unión Europea (MiCA), las propuestas estadounidenses sobre monedas estables y estructura de mercado, y los marcos de licencias en Singapur, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos como evidencia de un enfoque global respecto a la tokenización, el custodia y las reglas de redención. En Europa, iniciativas como EURCV de Société Générale-Forge se citan como ejemplos de productos emitidos por bancos desarrollados bajo el marco emergente de monedas estables de la UE. Mientras tanto, en el Golfo, los bancos y reguladores están explorando tokens de pago referenciados al dirham de los Emiratos Árabes y arquitecturas más amplias de dinero digital.
Sin embargo, Moody's enfatiza que esta transformación no está exenta de riesgos. A medida que más valor pasa a las 'vías digitales', el informe advierte sobre posibles errores en contratos inteligentes, fallos en los oráculos, ciberataques a los sistemas de custodia y la fragmentación entre múltiples blockchains, lo cual podría introducir nuevos riesgos operativos y de contraparte. La agencia argumenta que la seguridad, la interoperabilidad y la gobernanza serán fundamentales, junto con la claridad reguladora, para garantizar que las monedas estables funcionen como activos de liquidación institucionales confiables y no como nuevas fuentes de vulnerabilidad sistémica.
