En un movimiento audaz, el presidente Donald Trump ha impuesto nuevas sanciones de EE.UU. a las principales compañías petroleras de Rusia, Rosneft y Lukoil, congelando sus activos en EE.UU. y prohibiendo a las empresas estadounidenses tratar con ellas. Estas sanciones tienen como objetivo estrangular los ingresos energéticos de Moscú — la columna vertebral financiera que financia su guerra en Ucrania. ⚖️💰
Los expertos advierten que esto podría reducir los ingresos petroleros de Rusia, interrumpir las exportaciones y aumentar los precios globales del petróleo. Sin embargo, también señalan que el impacto puede no ser suficiente para obligar a Vladimir Putin a poner fin al conflicto pronto. Rusia ya ha asegurado canales comerciales alternativos y compradores leales en Asia, ayudando a mantener su flujo de caja a pesar de las sanciones occidentales. 🛢️🌍