el ecosistema continúa centrado en su propuesta de valor central como una capa de infraestructura de finanzas descentralizadas con una tokenómica innovadora. La arquitectura del protocolo enfatiza los mecanismos de captura de tarifas y las características de aceleración de recompra diseñadas para apoyar la sostenibilidad del ecosistema a largo plazo.
Las recientes discusiones de gobernanza comunitaria se han centrado en la implementación de la aceleración de recompra de la Etapa 4 y en el desarrollo de la hoja de ruta 2026, incluyendo mejoras en la infraestructura y expansión de la utilidad del token. La actividad de los desarrolladores sigue centrada en construir aplicaciones DeFi compatibles mientras navegan por los marcos regulatorios en evolución para los protocolos que generan rendimiento.