El segundo episodio: El precio de la velocidad y los príncipes del caos
Los ojos de "Lina" se fijaron en el hombre que estaba frente a ella. Llevaba una túnica oscura que no reflejaba el brillo de la ciudad de "el contrato", sino que absorbía la luz, como si viniera de una dimensión diferente. No poseía "alas de shabaz" como ella, pero emanaba una calma aterradora. "¿Quién eres?" preguntó Lina, intentando reprimir el escalofrío que sentía por primera vez en años.