En su primer día de regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump revocó 78 de las órdenes ejecutivas de Joe Biden, pero una sorprendente resistencia dejó al mundo de las criptomonedas revolucionado: la Orden Ejecutiva 14067. Conocida por allanar el camino para la “Operación Choke Point 2.0”, esta controvertida orden ha sido ampliamente criticada por apretar las tuercas a las criptomonedas, en particular al restringir el acceso a los servicios bancarios.
Los críticos sostienen que la EO 14067 facultó a los reguladores estadounidenses, como la SEC y la FDIC, a tomar medidas enérgicas contra las empresas de criptomonedas. Muchos culpan a este marco por el colapso de bancos favorables a las criptomonedas como Silvergate Bank y Signature Bank, lo que dejó a la industria en una posición precaria.