Si has operado en un intercambio descentralizado en los últimos años, conoces el procedimiento. Conectas tu billetera, eliges un par, y te recibe una interfaz de intercambio simple. Introduces una cantidad, verificas el deslizamiento, y presionas "Intercambiar." Es funcional. Es revolucionario por derecho propio. Pero para cualquiera que venga de las finanzas tradicionales, se siente... simplista. ¿Dónde está la finura? ¿Dónde está la estrategia?
Este fue el gran intercambio de los Creadores de Mercado Automatizados (AMMs): accesibilidad por funcionalidad avanzada.