=La gestión de riesgos es algo que cada persona ya practica, incluso si nunca ha negociado un solo activo. Elegir usar un cinturón de seguridad, comprar un seguro o mantener ahorros de emergencia son todas formas de gestionar el riesgo. En los mercados financieros, la misma lógica se aplica, pero las apuestas son más claras y la retroalimentación es más rápida. En cripto especialmente, donde la volatilidad es constante y los errores son irreversibles, la gestión de riesgos no es opcional. Es la diferencia entre la supervivencia a largo plazo y la suerte a corto plazo. En su núcleo, la gestión de riesgos se trata de entender qué estás tratando de lograr y cuánto dolor puedes tolerar en el camino. Antes de realizar una operación o hacer una inversión, necesitas claridad sobre si tu objetivo es un crecimiento agresivo o la preservación del capital. Alguien que busca un crecimiento rápido debe aceptar oscilaciones más grandes y caídas más profundas, mientras que alguien enfocado en proteger su riqueza debería priorizar la estabilidad y la exposición controlada. Sin esta claridad, las decisiones se vuelven emocionales e inconsistentes, que es donde comienzan la mayoría de las pérdidas.